

Este precioso palacio barroco del Casco Viejo permanecía en desuso hasta que fue recuperado por el Ayuntamiento que lo ha rehabilitado
El Palacio Yhon se asomaba al lugar que fue Bolsa de Contratación de mercaderes, por su proximidad al muelle que formaba el entrante de la ría y de ahí, que el nombre del lugar, la Bolsa, acabase siendo adoptado por el propio edificio. Con ese nombre ha sido conocido popularmente hasta nuestros días. Así lo contempló también el negocio de ferretería que inició la familia Yhon, de origen austriaco, asentada en el palacio a finales del siglo XVIII.
La remodelación del palacio ha respetado escrupulosamente la configuración original del edificio y ha mantenido la relación escalera-patio como eje vertical de comunicación, con un lucernario acristalado que cubre el patio interior. La fachada principal del edificio mantiene el reloj mural, un símbolo característico de los edificios públicos.







































